Estoy listo para empezar un nuevo día laboral. El pequeño Pepito que protagonizó mi anterior artículo ha crecido, cosas de la vida. La oficina sustituyó el cole y el café al Nesquik pero una cierta rutina permanece. Somos animales de costumbres, y el ritual mañanero es una de ellas. Hoy desperté con el estado de ánimo típico de los lunes, nada que un buen desayuno no pueda arreglar. Después de...