El tema que acabas de mencionar es complejo. Te propongo tomarte un respiro. Hay algo en particular que solías hacer de pequeña y que, con el paso del tiempo, se ha ido desvaneciendo hasta prácticamente desaparecer de tu día a día de adulta permanentemente atareada. ¿Recuerdas cuando eras capaz de jugar con una silla y un plato simulando que estabas conduciendo un coche? Con una simple linterna...