El trámite que quería ser novela (parte 1)

trámite - obra nueva en malaga
Advertencia

los personajes y hechos retratados en este relato son fruto de mi imaginación… aunque, debo admitirlo, cualquier parecido con personas o situaciones reales es deliberadamente intencionado.

Prólogo

Las tareas administrativas pertenecen a ese grupo de castigos que la vida nos impone sin previo aviso, y del que todos anhelamos escapar. Instancias, alegaciones, reclamaciones, informes, modelos, requerimientos… Tan numerosos como áridos. Carecen de gracia, de pasión y de sentido del humor. Sabemos cuándo empiezan, pero rara vez cuándo terminarán. Y solo nos queda rezar para que, al menos, lo hagan a nuestro favor.

Este es un universo de “literatura” burocrática: tosca, insípida y recocida. Una dimensión que supera el absurdo kafkiano y se sitúa en el extremo opuesto al magnetismo de cualquier novela de Joël Dicker o Javier Castillo.

trámite - obra nueva en malaga

CAPÍTULO 1. El arquitecto

Decido comprobar, por última vez, las carpetas del proyecto de urbanización. La memoria, sus anejos, las mediciones, el presupuesto, el Pliego de Condiciones, y el Estudio de Seguridad y Salud. Todo correcto.

Con el índice de planos en la mesa, paso lista. Reviso que no falte ninguno, y que todos sean versiones finales. Miro fijamente la pantalla con gesto resignado al ver un fichero aparentemente desorientado llamado trabajojuan_noborrar.doc…lo corto inmediatamente y se lo reenvío a su progenitor con un comentario acidulado.

Tengo que confesar que, a estas alturas, trabajojuan_noborrar.doc ya no es un error: es parte del equipo. Lo hemos visto crecer, tropezar, renombrarse mil veces y sobrevivir a varios corta‑pega… e incluso a más de un envío a la papelera.

Es un viejo conocido que lleva paseándose por el árbol de carpetas de proyecto desde el principio. De hecho, trabajojuan_noborrar.doc no es más que su última encarnación que —¡cómo no!— ha acabado en la carpeta de entrega. Recuerdo, con especial “cariño”, sus primeros pasos, cuando era simplemente trabajojuan.doc (a secas), en un adjunto de correo enviado precipitadamente a un colaborador. Luego mutó a trabajojuan_ok.doc, más tarde en trabajojuan_ok_def.doc, después en trabajojuan_def_def_bueno.doc, hasta alcanzar este nombre que prefiero no calificar. Pero que, una vez más, me recuerda que hay cosas que —aunque parezcan de sentido común— deben quedar por escrito y explícitamente prohibidas en los procedimientos.

Esta misma tarde los revisaré.

Tras varios minutos rastreando algún otro despiste de mi cosecha me quedo más tranquilo: la documentación está completa. Puede enviarse.

Hoy es un gran día: por fin toca enviar nuestro proyecto a la Gerencia de Urbanismo.

Solo queda redactar la instancia, firmarla y subirlo todo a la plataforma.

Semanas de trabajo en equipo están a punto de iniciar una aventura llena de incertidumbre: adentrarse en el temido laberinto de nuestra siempre entrañable administración.

CAPÍTULO 2. El trámite

El arquitecto acaba de adjuntar la instancia firmada al resto de mis ficheros, como quien pone el punto final a un manuscrito. La plataforma municipal genera al instante el justificante de registro y me asigna una identidad: soy el trámite 2025/25689-34. Un expediente administrativo…algo así como el ISBN de mis primos literarios, aquellos que brillaron en la última feria del libro…y que ahora me ignoran en las reuniones familiares.

No puedo evitarlo: me sorprendo soñando, imaginándome en la mesa de novedades de una gran librería, entre portadas relucientes, papel con olor a nuevo y una iluminación envolvente. Pero la realidad es bien distinta: estoy archivado entre una joven licencia de apertura, otra de obra menor y un plan parcial reformado, de aspecto visiblemente envejecido.

Aun así, insisto. No es tan descabellado soñar con alcanzar un lugar junto a alguna obra de Joel Dicker. Puede que no contenga asesinatos en cabañas alpinas ni giros de guion imposibles, pero escondo tramas en mi zonificación, tensión narrativa en el anejo de movimientos de tierras y un suspense creciente que solo se resolverá al desvelar el montante final del presupuesto.

trámite - obra nueva en malaga

CAPÍTULO 3. El arquitecto

Hace dos meses que envié el PU. Decido llamar a la Gerencia, armándome de paciencia y respirando hondo. Tras hablar con varias personas que parecían más preocupadas en pasarse la pelota que en ofrecerme respuestas, consigo sonsacarles lo inconfesable: ¡aún no tenemos técnico asignado!

Seguimos conversando con cierta cordialidad, aunque sin entendernos. Poco a poco, el tiempo parece ralentizarse, como si hubiese entrado en otra dimensión. Mi preocupación se transforma en estupefacción al descubrir que nuestro proyecto está flotando en un limbo: un universo disfuncional y paralelo donde el tiempo parece transcurrir con desgana, pero las nóminas, paradójicamente, llegan puntuales el día 30…como un reloj suizo.

Mi insistencia resulta inútil. La frustración me alcanza, con ese dudoso regusto ya conocido de impotencia y hastío. Nada cambia. Todo sigue igual: acabo con la desagradable sensación de que perseguimos objetivos distintos… o al menos, así lo parece.

Finalmente, me resigno y cuelgo.

CAPÍTULO 4. El trámite

He perdido la noción del tiempo. No sé cuántas semanas han pasado desde que el arquitecto me envió a la Gerencia. Pero hoy, de forma casi milagrosa, ha sucedido lo impensable: alguien ha abierto la carpeta de mi expediente y seguidamente ha hecho doble clic en cada uno de mis capítulos.

El primer lector nunca se olvida. El mío se llama Martín R.P. Su mirada me recorre de principio a fin: empezando por la introducción, pasando por los antecedentes, la descripción de las obras previstas, los anejos, hasta llegar a las mediciones y el presupuesto. Revisa minuciosamente los cerca de 400 planos. Coteja cada línea, cada cifra, cada referencia normativa, ya sea municipal, autonómica o estatal. Siento que busca un fallo, una incoherencia narrativa, una errata escondida que desmonte la trama entera y revele al culpable antes tiempo.

trámite - obra nueva en malaga

CAPÍTULO 5. El arquitecto

En cuanto me comunican su nombre, intento contactar con él. Al parecer, Martín lleva ya una semana revisando el proyecto:

  • Buenos días, llamo por el expediente 2025/25689-34. ¿Podría hablar con Martín R.P., el técnico que lo lleva?
  • Lo siento, está reunido. Llame más tarde.

Cuelgo. Anoto la hora y vuelvo a intentarlo al día siguiente. Mismo resultado.

  • Acaba de salir para una obra. Me ha dicho que lo llamará.

Y así, durante varios días, hasta que por fin logro hablar con él.

  • Buenos días, Martín. Te llamo para comentarte que estoy a tu disposición para aclarar cualquier duda sobre el proyecto y su planteamiento. Como sabes, tiene ciertas singularidades que quizás requieran alguna aclaración adicional. Me gustaría agilizar al máximo su tramitación.
  • No te preocupes, estoy con ello. Calculo que en un par de semanas podré enviarte el borrador del informe que estoy elaborando. Ya te contactaré.

La pesada maquinaria administrativa está en marcha, imparable. A su ritmo. No hay quien la acelere, por mucho que uno insista. Me toca esperar, mientras aquí, en el estudio, el tiempo sigue corriendo sin tregua…y, en su oficina, el promotor revisa las cuentas, cada vez más preocupado.

…continuará el mes próximo.

 

José García Ruiz - obranuevaenmalagaAutor: José García Ruiz – Arquitecto

Socio / Dirección Técnica de Ejecución y Obra en Asenjo + Asociados.

Esperamos que os haya sido útil el artículo El trámite que quería ser novela (parte 1). Recuerda inscribirte en nuestra newsletter para estar informado de todas las novedades de Obra Nueva en Málaga y noticias relacionadas con el mundo inmobiliario. Quiero inscribirme ahora.

Igualmente síguenos en Facebook e Instagram para tener información diaria sobre las Promociones en comercialización y noticias de interés.

Únase al debate