CAPÍTULO 6. El trámite
Deduzco que Martín acaba de leer mi último anejo y revisado todos mis planos. Hoy, después de casi tres meses en Gerencia, noto algo distinto: por fin tengo compañía. Se llama avance_informeEXP2025/25689-34.doc.
Pero no todo son buenas noticias. El nuevo es poco hablador. No ha saludado, ni siquiera se ha presentado… No quiero ponerme dramático, pero, a juzgar por su contenido, me temo que no ha venido a hacer amigos. Viene con el verbo puesto en modo ordenanza: debe justificarse, debe preverse, deben incluirse, debe indicarse… y así durante ocho páginas, sin una sola concesión a la cortesía, ni rastro de posible consenso.
Cada verbo es una condena. Cada página, una puñalada. Martín no ha venido a leerme: ha venido a desmontarme. Estoy a merced de los informes sectoriales.
Mi única esperanza es mi arquitecto. Él sabrá defenderme con sus subsanaciones y aclaraciones complementarias.
Y entonces… quizá tenga una segunda oportunidad de convertirme en un texto digno de ser aprobado y publicado ¿Quién sabe?
CAPÍTULO 7. El arquitecto
Febrero, marzo, abril, mayo… los meses pasan y los proyectos también: un conjunto residencial, una residencia de estudiantes, una ATU…
La arquitectura tiene eso; el ritmo no puede decaer. Debemos cumplir con nuestros clientes, con los plazos, y conseguir mantener una estabilidad económica para la tranquilidad del equipo… sin contar con todos los demás gastos.
Una “realidad verdadera” empresarial que, forzosamente, tenemos que compaginar con la total incertidumbre de los plazos administrativos, cuando se trata de informar un proyecto.
Te cuento esto porque acabo de recibir, por fin, la notificación de la emisión del informe de aquel proyecto que enviamos a la Gerencia a principios de año. No sé si lo recuerdas. Yo, a duras penas.
Lo leo. Una vez. Dos. Tres veces. Síntoma inequívoco de que algo va mal. Siempre me pasa lo mismo: o mi nivel de español es mucho peor de lo que yo creía, o mi “amigo” Martín escribe como si quisiera castigar al lector. Los párrafos sin puntos me dejan sin aliento, la verborrea innecesaria me provoca rechazo y la avalancha de subordinadas me desorienta. Sigo sin entender esta obsesión contraproducente por explicarlo todo con un texto, cuando, a veces, un esquema despeja aquella duda aparentemente compleja en pocos segundos… y, de paso, ahorra tres relecturas.

¿Tan difícil es?
Aún así, decido leerlo por cuarta vez. Subrayo, tomo apuntes y lo comento con Jaime, Marta y Clara para asegurarme de que no se me escapa nada. Ni a mí, ni a la gramática administrativa.
Le doy la razón a Martín en algunos puntos que vamos a corregir; otros, en cambio, son debidos a un malentendido que podría haberse resuelto con una llamada…Mejor no intentarlo. Lo incorporaremos en nuestra respuesta.
Mientras tanto, el promotor, cómo no; llama: “¿Alguna novedad? Esto urge.” Claro que urge…
Calculo que tendremos lista la respuesta en diez días, poco antes de la Navidad.
Y todavía faltan los sectoriales… paciencia.
CAPÍTULO 8. El trámite
Vuelvo a la Gerencia bajo una nueva identidad: Reforma Diciembre 2025. Soy otro. Me han corregido, aclarado, subsanado y ajustado perfiles para reducir el movimiento de tierras. Esta reedición me ha sentado de maravilla, y lo noto en mi reencuentro con Martín: todo son prisas y vistos buenos. Parece que alguien de “arriba” habló con él. Lo veo totalmente absorbido por mi relato proyectual. Memoria descriptiva, antecedentes, descripción de las obras, anejos… Devora todos mis capítulos en menos de dos días. Ahora entiendo lo que puede llegar a sentir un best seller como mis primos: esa mezcla de vértigo, orgullo y expectación ante la próxima edición.
Una vez comprobada la resolución del último punto del informe, Martín me guarda en una carpeta que renombra sobre la marcha. Sus dedos vuelan sobre el teclado mientras las letras se van materializando, una a una, como el título de una película en una pantalla de cine, pero sin ninguna música de fondo: A..D..MI..SI..ÓN..A..TRÁM..ITE. Pulsa “Enter” con un golpe seco.
¡Admisión a trámite! En un instante, dejé de ser un expediente para convertirme en un título en cartelera. No pude evitar emocionarme con la idea de ser publicado. A continuación, Martín creó otro fichero: ADMISIÓN A TRÁMITE DEL PROYECTO DE URBANIZACIÓN.doc.
Y empezó a redactar el contenido del documento. Siempre recordaré estos párrafos:
ACUERDOS
- Primero.- Admitir a trámite el “PROYECTO DE URBANIZACIÓN DEL SUS-T.56 “GENEVE NORTE” de fecha DICIEMBRE 2025, presentado en Registro General de la GMU, con fecha 15 de diciembre de 2025, en base a la consideración del informe técnico por la Sección de iniciativa privada, con el VºBº del Servicio y el Conforme con el Departamento de Arquitectura e Infraestructura, de fecha 22 de diciembre de 2025.
- Segundo.- Disponer se sometan las actuaciones al trámite de información pública durante veinte días mediante su publicación en el BOP y en el portal WEB, así como notificación personal a los propietarios afectados, en virtud del art. 78.1 de la Ley 7/2021, de 1 de diciembre, de impulso para la sostenibilidad del territorio de Andalucía y en el art. 192.5 del Decreto 550/2022, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de la Ley 7/2021, de 1 de diciembre, de impulso para la sostenibilidad del territorio de Andalucía.
- Tercero.- Requerir documento de Autorización Ambiental Unificada.
Casi se me saltan las lágrimas. ¡Yo, publicado en el BOP! Soy el primero de la familia que lo consigue. En cuanto pueda se lo contaré a mis primos… aunque mi alegría inicial se ha visto rebajada por el punto tercero, que anticipa nuevos capítulos de mi aventura, y, por qué no decirlo, una posible saga “apasionante”:
Voy a ser sincero contigo: No seré novela negra, ni tendré adaptación en Netflix. Pero soy un trámite que soñó con ser novela… y acabó siendo un culebrón con múltiples temporadas.

Y atención, adelanto una exclusiva: si todo va bien, y el trámite medioambiental de la Autorización Ambiental Unificada Simplificada no se atasca, en 2026 me reinventaré como pieza de teatro, con una sola representación. Montaré una obra de gran presupuesto —mi obra de urbanización— con un reparto que hará historia: jefe de obra, encargado, capataz, topógrafo, geólogo, coordinador de seguridad y salud… y con un atrezo impresionante: excavadoras, niveladoras, camiones… Estáis todos invitados a venir a verme. Habrá drama, tensión, polvo, presupuesto y sorpresas. Nos vemos el año que viene. ¡Feliz 2026 a todos!

AGRADECIMIENTOS
A Martín R.P., por su rigor y por recordarme que un documento siempre puede revisarse una vez más.
A la Gerencia de Urbanismo, por recordarme que el tiempo es relativo: su ritmo lo marca el expediente… y la paciencia resignada de quien lo espera.
A trabajojuan_noborrar.doc, por su resiliencia digital. Me temo que volveremos a vernos muy pronto.
Y a ti, lector, por haber llegado hasta aquí y leído la historia de un trámite que quería ser novela, acabó siendo una obra de teatro… y tal vez, solo tal vez, haya logrado ser, al fin, un relato digno de ser contado.

Autor: José García Ruiz – Arquitecto
Socio / Dirección Técnica de Ejecución y Obra en Asenjo + Asociados.
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